Colombia: La bajeza de su alteza

Publicado por el 25 julio, 2013

Alberto Pinzón Sánchez

La retórica engañosa sobre la paz expresada por JM Santos ante el congreso de Colombia, el día de la fiesta patria, muestra el fracaso de sus modelos, minero, agrario y cafetero, y de la desindustrialización del país a causa de los TLC neoliberales firmados recientemente.

Pero además, detrás de tal engaño pacifista se debe mirar con detenimiento, cómo detrás de todo, está el estallido definitivo de la burbuja militarista sobre la derrota guerrillera creada hace varios años por la cúpula militar y los asesores yanquis, (como el cutido veterano Kevin Scott quien según voceros del Pentágono se vino de vacaciones con un machete a una de las bases estadounidenses en el Guaviare y se internó en una “zona roja”), a las grandes, combativas y prolongadas movilizaciones sociales que han perdido el miedo, y a la muerte inútil de algunos cuantos súper-entrenados soldados, según Caracol, fueron los mismos héroes veteranos que le dieron muerte fríamente “a un hombre casi ciego herido y solo”, llamado Alfonso Cano.

“La paz hasta el último muerto inútil” enunciada por Santos, finalmente ha quedado establecida en el nuevo esquema de guerrear en medio de la negociación como otra línea roja más; férreamente establecida por los beneficiarios del Plan Colombia: la oligarquía militarista cipaya y su sostenedores estadounidenses, quienes ya no necesitan de la vigilancia de los DH por parte de la ONU, porque están blindados por el Fuero Militar para fusilar “blancos legítimos” que acabaron de estrenar en el Catatumbo y en las protestas de los pequeños mineros.

Para decirlo en breve; JM Santos en el último año de su mandato, no tiene ninguna otra enseña de acogida popular para agitar hacia el futuro que la paz, convertida en el trapo roji-azul de su reeleción presidencial.

Y esto explica por qué razón, él quien desde hace muchos años conoce las convicciones legalistas y electorales del dirigente del MOIR Jorge E Robledo, lo acusa ante el país de ser el instigador de la violencia reactiva de los pequeños mineros del occidente de Caldas.

Si se tiene el antecedente de una bajeza semejante, hecha en enero del 2006, cuando Santos acusó a quien hoy es su ministro de Trabajo Rafael Pardo, de haberles propuesto a las FARC unirse a las fuerzas de oposición para impedir la reelección de Uribe Vélez, y conociendo a su Alteza; no es difícil ver allí otra de sus típicas jugadas electoreras destinada a consolidar su reeleción: incidir sobre el grupo de Izquierda llamado Polo-Moir, con todo el Poder presidencial y mediático para romperles su estrategia electoral:

Por un lado estarían quienes apoyan el “anti-santismo radical” del senador Robledo, pero por el otro estarían quienes, desde una posición de izquierda progresista apoyarían la reeleción de Santos para evitar el regreso triunfal de Uribe Vélez al Poder.

Y de paso, a través de la bocina mediática, incidir sobre el proceso de Unidad Popular que se está dando en las calles y carreteras de Colombia; dándole al MOIR un liderazgo popular en las movilizaciones sociales que nunca ha tenido ni tendrá, porque este es un grupo reformista y legalista cuya estrategia está centrada en sostener su umbral electoral y dar apoyos nominales a las movilizaciones populares para ganar votos, pero sin participar efectivamente en ellas. Con lo cual se da un codazo a los verdaderos dirigentes populares que valerosamente han conducido y seguirán conduciendo desde la base y abnegadamente (sin visaje) la convulsión popular por la verdadera Paz con justicia social, la Democracia real y participativa, y la Soberanía de las Gentes del Común que se avecina.

¿O será que Santos, necesita por sobre cualquier otra consideración, cuatro años más de la inmunidad diplomática que le da ser presidente de Colombia, para así eludir astutamente la orden de captura emitida por la justicia ecuatoriana por la acción criminal de Sucumbíos?
(ARGENPRESS.info)

http://www.argenpress.info/2013/07/colombia-la-bajeza-de-su-alteza.html

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