Edward Snowden o el totalitarismo democrático

Publicado por el 16 julio, 2013

Max Murillo Mendoza

¿Estados Unidos es un país democrático? No, no es un país democrático. Quizás lo fue en sus albores y después de la segunda guerra mundial, cuando el triunfo sobre el fascismo hitleriano. Pero a estas alturas su descalabro social y económico le conduce a la oligarquía norteamericana, a exponer su verdadero rostro: totalitario y dictatorial. El voto ciudadano es un rito simplemente de costumbre, cada cuatro años, para hacer creer al ciudadano que participa en las decisiones del estado. Pero todo ese show democrático gringo, es circo romano al mejor estilo del imperio romano. El pueblo estadounidense no decide nada. No tiene en sus manos ninguna decisión, y todo el poder está nomás en manos de la oligarquía más poderosa del mundo. Esta oligarquía que tiene tentáculos en los círculos de poder de todo el mundo, por sus negocios turbios que son los más rentables: armas, diamantes, guerras, narcóticos, golpes de estado, mercenarios y tecnología para asesinar humanos. Oligarquía que a nombre de los Estados Unidos hace negocios globales.

Como en toda decadencia, los estados son tragados y subsumidos por los grupos de poder, y actúan a nombre de todo un grupo o nación. En EUA, el Estado está controlado por los grupos de poder más totalitarios y oligárquicos. Han desplazado incluso a las burguesías más liberales, que estaban al mando hasta finales de los años 70 del anterior siglo. Estos grupos de poder totalitarios y esencialmente corruptos, temen por su poder y destruyen todo lo que se ponga en su camino. Lo peligroso de estas épocas es que se dispone de tecnología de punta, y de instrumentos sofisticados para el control como el internet y los satélites artificiales. Pues estas tecnologías no son ya limpias y democráticas: han sido pervertidas y prostituidas por estos grupos de poder. Eso es lo que nos demuestra el joven ex contratista de la CIA Snowden. Que su joven consciencia no pudo con la asquerosidad de esos controles antidemocráticos y totalitarios de los grupos de poder de Estados Unidos. Y lo que sabe le ha condenado a la muerte por estos grupos dictatoriales y corruptos de Estados Unidos. La vergüenza de Snowden acerca de la actuación de su gobierno dictatorial, le hizo reflexionar frente al mundo y frente a su propia forma de ver las cosas, más limpias y más honestas.

La democracia norteamericana es un fantasma o cadáver democrático. Es un show y circo romano. El pueblo no decide nada y sólo elige payasos de turno, que serán los fieles sirvientes de la oligarquía. El sueño de elegir presidentes “alternativos” como Obama, quedan truncados cuando el poder real actúa movido por los verdaderos intereses que se juega la oligarquía norteamericana. A Obama pueden premiarle hasta con el nobel de la paz; pero los que ordenan son implacables, y si Obama tiene que bombardear Pakistán o asesinar a Snowden tiene que hacerlo. Sólo es inquilino circunstancial de la casa blanca: los dueños del circo tienen todo calculado.

Pues los defensores de esa “democracia” yanqui y gringoides de estos lados del mundo, tendrían que saber que ese laberinto oscuro y corrupto del poder norteamericano, hace demasiados años que no es una democracia. Que no es ningún ejemplo y modelo de sociedad. Y que no es un sueño, sino una pesadilla para todo el mundo. Es un poder que daña demasiado al mundo. Es un poder que destruye todo a su paso, peor que el mismo mito de Atila en su invasión a occidente. Ese poder totalitario norteamericano está dañando a sus mismas relaciones cercanas: Europa y parte del Asia. Pues ya no le interesa nada sino sus propios intereses. E internamente se empobrece y destruye todo el tejido social y económico. A esa oligarquía ya no le interesan los 50 millones de pobres y miserables de sus calles y ciudades. Sino el de tener dominio absoluto de todo el mundo. Su enfermedad imperial hace que las mentes enfermas y podridas, tengan miedo de todo el mundo. En especial de los procesos sociales como el nuestro, donde enfermizamente siguen viendo comunismos, bolchevismos, fundamentalismos de todo tipo. Esas mentes enfermas y repodridas gringas están peligrosamente fuera de todo cálculo humano, y cualquier error puede conducirnos a la catástrofemundial. Esa ceguera enferma rodeada de 8 mil bombas nucleares pues puede nomás desatar locuras inimaginables. Los gringoides de estos países de la periferia tendrían que saber que sus dioses y amos no son lo que ellos piensan, no son los ejemplos de comportamientos democráticos ni culturales, sino los culpables de tanto desastre mundial, de tanta hambre, de tanta miseria, de tanta explotación irracional y de tanto odio por todo el mundo. Su podredumbre la vemos en los canales de televisión con sus películas violentas y sanguinarias, con sus sociedades repugnantes buscando riqueza y riqueza, es decir destruyendo civilizadamente el mundo milímetro a milímetro. Mentalidades de la acumulación y la destrucción del hábitat humano. Mentalidades del triunfo sobre la pobreza del mundo.

Snowden es la consciencia de esas podridas sociedades gringas, que actúan como democráticas y ejemplares hipócritamente. Cuando sus costumbres y mentalidades están corroídas por dentro, putrefactas de odio y rencor sin sentido ya de la existencia humana. Que acuden al poder total para desahogar sus impotencias de convivir con otras civilizaciones. Snowden es la soledad y el llamado de atención. Es la esperanza y quizás la salvación para la podrida, corroída, hipócrita, violenta, militarista y decadente civilización gringa occidental. El miedo es el talón de Aquiles de este poder imperial. Y debemos meterles más miedo.
(ALAI)

Cochabamba, 13 de julio de 2013.

http://alainet.org/active/65666

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.