En el ojo del huracan: Bolivia, Venezuela y Ecuador

Publicado por el 7 julio, 2013

Jesús Chucho García

Sin duda que durante la primera década del siglo XXI en América del Sur, antiguo patio trasero de Estados Unidos, se comenzaron a dar cambios en el marco de la democracia burguesa y representativa que hoy constituyen un ejemplo para los fracasados modelos neoliberales y de democracias representativas.

Las décadas anteriores fueron marcadas por las luchas guerrilleras que intentaron lograr la segunda independencia, siguiendo el modelo cubano, pero debido a las tácticas aplicadas en desigualdad de condiciones, estos intentos de liberación fueron derrotados. Solo la esperanza libertaria triunfante la lograría Cuba la cual quedó como sol irradiante para las futuras luchas esperanzadoras de millones de indígenas, afrodescendientes y mestizos sometidos a la crueldad de la pobreza, el racismo y la discriminación.

El gobierno popular de Salvador Allende en Chile intentaría en los primeros años de la década de los setenta del siglo pasado, levantar las banderas de la dignidad Latinoamérica contra el imperialismo, pero lo sorprende un golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973, cuando el médico de la esperanza se inmola con ametralladora en mano defendiendo sus principios. A finales de la década de los ochenta, comenzarían nuevas formas de luchas, algunas de ellas marcadas por la espontaneidad como la registrada en el memorable Caracazo del 27 de febrero de 1989, que rompería el famoso consenso de Washington que establecía la más férrea política neoliberal para América Latina implementada por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

La de los ochenta fue la década perdida, ese consenso arrojó más pobres, más exclusión y más dependencia. Ya en la mayoría de los pobres del continente se habían acumulado frustraciones suficientes para iniciar nuevas formas de lucha. En 1992, el comandante Hugo Chávez lidera un levantamiento cívico-militar en contra del modelo económico impuesto por el Fondo Monetario Internacional y puesto en marcha por Carlos Andrés Pérez. Al mismo tiempo, en Ecuador y Bolivia comenzarían los movimientos sociales a cuestionar los diferentes gobiernos de turno que no estaban resolviendo los problemas del pueblo. Tanto fue así que algunos presidentes fueron sacados del poder por los movimientos sociales afro-indígenas en Ecuador. Asimismo, se introducen nuevas agendas sociales como la lucha contra la privatización del agua en Bolivia.

Construyendo el poder desde adentro

Fue en el amanecer del siglo XXI donde todas esas experiencias de los movimientos sociales en Venezuela, Ecuador y Bolivia, utilizando viejas y nuevas tácticas de luchas, sistematizaron el cúmulo de experiencias para ascender al poder en el marco de la democracia burguesa. Es así como llega Chávez al poder en las elecciones de 1998. Posteriormente lo harían Rafael Correa y Evo Morales. Pero no bastaba con llegar al poder de las instituciones burguesas, sino que siguen el juego institucional, aprovecharon para cambiar las constituciones y desde ahí abordar la estrategias de cambios sustanciales destacando la soberanía, la descolonización y la participación.

El proyecto neocolonizador del ALCA iniciado por Estados Unidos en 1994, fue rechazado de plano por Venezuela. Luego fue cuestionado por Evo Morales y Rafael Correa. En 1999 se produce el cambio constitucional en Venezuela, posteriormente, en el 2008 y 2010 se generan los cambios constitucionales en esos respectivos países.

¿Por qué contra Evo?

En el año 2002, se produce un golpe de Estado contra Chávez, el cual fracasa, al igual se intenta contra Evo a través del movimiento separatista de la medialuna en el sector de Santa Cruz, luego la intentona de golpe contra Correa. Hoy de nuevo arremeten contra Evo Morales en Europa. Evo representa hoy una lucha contra el colonialismo tanto norteamericano como europeo y pretenden cobrarle su lucha abierta contra el proyecto minero extractivo que tanto explotó al pueblo boliviano. Dignificó la hoja de coca con el movimiento cocalero. Nacionalizó el gas que la burguesía de Santa Cruz tenía secuestrado para su propio beneficio. Hoy Evo representa una referencia mundial para los pueblos aborígenes del mundo. Al socialismo comunitario del pueblo boliviano lo quieren destruir.

Es una falta de respeto lo que hicieron España, Italia, Francia y Portugal, al negarle aterrizaje y posteriormente intentar registrarle su avión, a lo cual Evo dijo: “no soy un ladrón para que me registren”.

Hoy Venezuela, Ecuador y Bolivia están en el ojo del huracán, las fuerzas neoliberales del “mal” acechan contra esta referencias del bien que impulsan el “buen vivir”, que luchan por su soberanía y por un mundo mejor, sin racismo, ni discriminación.

¿Qué es el socialismo comunitario boliviano?

“El socialismo comunitario fundamentalmente se produce para satisfacer necesidades de alimento, vestimenta, distracción, etc., lo que es necesario para el ser humano se produce. Desaparece la explotación del trabajo, de un ser humano por otro, nadie vive del trabajo del otro. Este tiene que ser un sistema económico mundial como lo es el capitalismo, la producción tiende gradualmente, en base al ejemplo, a una producción comunitaria… la relación dialogada, armónica entre seres vivos, ser humano y naturaleza, para que no se destruya o deprede al otro. En el socialismo comunitario la naturaleza es parte imprescindible de la propia vida y se la tiene que cuidar con mayor fuerza y razón que la propia vida del ser humano”.

Esa construcción social de aymaras, quichuas y afrobolivianos de las Yungas … es en definitiva lo que está en juego
(ALAI)

http://alainet.org/active/65426

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