Correa: El imperialismo del siglo XXI son los dólares

Publicado por el 29 octubre, 2013

MOSCÚ, 29 DE OCTUBRE DE 2013 – El presidente del Ecuador, Rafael Correa, en entrevista exclusiva para el canal RT en Español, comentó sobre el espionaje de EE.UU., la integración de Latinoamérica y la cooperación con Rusia.

 

RT: Usted estuvo en Rusia en el año 2009 y en aquel entonces se habló mucho de la cooperación económica y comercial entre los dos países. ¿Se han fortalecido los lazos entre ambos países desde aquel entonces?

 

RAFAEL CORREA: Muchísimo. Sí, esa visita del 2009 fue muy fructífera, los lazos de amistad, los lazos de cooperación en todos los niveles; comercial, inversiones, intercambio tecnológico se han profundizado con la Federación de Rusia y, en esa época, el presidente era Medvédev, el primer ministro era el presidente actual, Putin, yo estaba en mi primer periodo de Gobierno, ahora estoy en el segundo. Fui reelecto por la gentileza del pueblo ecuatoriano en febrero de este año, el presidente Putin ha sido reelecto presidente de Rusia, así que consideramos que era pertinente una nueva visita oficial para seguir profundizando esos lazos de amistad. Ecuador es un país que, en transición hacia el desarrollo, es una de las tres economías que más crecen en América Latina. Hay extraordinarias oportunidades de inversión. Rusia tiene grandes empresas privadas y públicas, tiene capacidad de financiamiento, tiene ciencia y tecnología. Y por eso también ha profundizado grandemente y nos está financiando una importante hidroeléctrica que es Toachi-Pilaton. Hoy en día vamos a firmar otros compromisos para financiamiento de proyectos multipropósito de riego, generación eléctrica, etc. Gazprom puede explorar yacimientos de gas en el Golfo de Guayaquil, la empresa petrolera puede ayudarnos en la exploración del suroriente. Entonces, existen grandes oportunidades de cooperación entre Rusia y Ecuador y estamos poniendo mucho énfasis, en esta visita, en ese intercambio de ciencia y tecnología, en hermanar dos ciudades del conocimiento, estamos creando una en Ecuador y se está haciendo una en Rusia. Queremos promover el intercambio de investigadores y académicos, promover becas para ecuatorianos, tanto las otorgadas por el Gobierno ruso como las financiadas por el Gobierno de Ecuador, para que nuestros chicos estudien en las excelentes universidades rusas. Entonces, creo que el ámbito de la cooperación va mucho más allá del comercial y particularmente de un producto como el banano… Desde la primera visita, pero mucho más en esta vista, los énfasis son otros.

 

RT: Nosotros hemos estado en Ecuador muchas veces y hemos visto justo a españoles que viven ahora en Ecuador, ¿cree usted que a lo mejor el clima está cambiando, que a lo mejor América Latina podría ser la tierra prometida para los europeos?

 

R.C.: Sí, mire, se viven momentos de mucha esperanza en América Latina, sin embargo no hay que sobrestimar aquello. América Latina está creciendo, está reduciendo pobreza, desigualdad en algunos países como Ecuador, pero estamos todavía muy lejos de los niveles de vida de Europa. Una cosa es que crezcamos, pero crecemos empezando desde un nivel muy bajo. Europa está estancada, pero a un nivel muy alto. El crecimiento es la capacidad de producción, de generar bienes y servicios. Europa no está aumentando su capacidad de crear bienes y servicios pero ya la tiene, y muy alta. Y con ello, puede satisfacer grandes necesidades de su población. América Latina recién está construyendo esas capacidades, pero si seguimos así, pues, obviamente alcanzaremos el desarrollo. Y en estos momentos, América Latina se ha convertido en tierra de oportunidades. Para mí una de las grandes tragedias nacionales fue la terrible migración que sufrió nuestro país. En pocos años salieron cerca de dos millones de ecuatorianos en las más terribles condiciones, en barcos repletos de gente que muchas veces se hundían, había centenas de muertos, en las condiciones más denigrantes para los seres humanos, tratar de cruzar la frontera con Estados Unidos, llegar a España. Eso fue después de la crisis de 1999, una crisis bancaria producida por el neoliberalismo, por la desregulación del mercado financiero, muy similar a lo que está ocurriendo en Europa. Y yo como economista, pues, me sentí avergonzado del fracaso de nuestras políticas económicas y sociales y doy gracias a la vida que me ha permitido ver cómo se ha revertido ese proceso. Hoy, nuestros inmigrantes, emigrantes en este caso, están regresando a su país, y no solo ellos, sino que muchos ciudadanos de Europa, de España, de Italia, están llegando a Ecuador en busca de mejores oportunidades. Entonces, claramente, América Latina es tierra de oportunidades sin que esto signifique que hemos resuelto nuestro problema, estamos empezando a resolverlo y hay que continuar en ese camino. Nos falta mucho por hacer. Hemos avanzado mucho, pero nos falta aún mucho. Pero hemos logrado lo más importante: vencer la desesperanza. Yo en el 2007 encontré un país desmoralizado, destrozado, había perdido su autoestima. Nos habían convencido de que éramos los más inútiles, los más incapaces. Habíamos perdido hasta la moneda nacional por la crisis del 99, porque nuestras “brillantes” élites llegaron a la conclusión de que éramos seguramente inferiores genéticamente de otros países y no podíamos tener moneda nacional. Jamás se les ocurrió que el problema residía en quién tenía el poder político, el poder económico, el poder mediático, etc. El problema era político. Entonces, era un país desmoralizado. E insisto, ni de lejos hemos resuelto todos los problemas, pero se ve esperanza en Ecuador. Se ve autoestima, se ve confianza en nosotros mismos y con confianza en nosotros mismos, no hay nada que no podamos alcanzar, es el principal cambio que ha logrado la revolución ciudadana.

 

RT: Usted ha dicho que los ecuatorianos antes se veían como inferiores. Por otro lado tenemos a estadounidenses que se creen, como usted ha dicho, una raza superior, y ha hablado sobre el discurso de Barack Obama sobre la excepcionalidad de Estados Unidos, y en una entrevista con RT ha dicho que este tipo de discursos son tremendamente peligrosos. ¿Por qué cree usted que son tan peligrosos, no cree que la nación ya se cree superior?

 

R.C.: Con respecto a Estados Unidos, yo he vivido allí y creo que el pueblo estadounidense es un pueblo excepcional, como el pueblo ruso… Su gran sacrificio en la Segunda Guerra Mundial, el gran vencedor de la Segunda Guerra Mundial fue la Unión Soviética en ese momento. Ciudades como San Petersburgo, que visité ayer, como Moscú, fueron declaradas ciudades heroicas, por todo lo que dieron… Veinte millones de bajas. Estados Unidos tuvo medio millón. O sea, 40 veces más tuvo la Unión Soviética. Creo que cada pueblo, en cierto sentido, es excepcional. El problema es creerse excepcional y con ello árbitros del bien y del mal, eso sí es tremendamente peligroso. Y temo que eso ha pasado recurrentemente en los Gobiernos de Estados Unidos y expresado en su política internacional, creerse los árbitros del bien y del mal. Y nosotros somos partícipes de un mundo multipolar, democrático, donde se actúe en base a normas de juego y no un Gobierno de un país que se crea superior al resto, un gendarme mundial, que más aún, caiga en tremendas contradicciones, como el espionaje masivo, que se ha evidenciado en los últimos días, o como las armas químicas que se han encontrado en Panamá.

 

RT: Ecuador participa activamente en los cuerpos que sirven para integrar más América Latina, como por ejemplo Unasur, Celac. Después del caso con el avión de Evo Morales, creo que se han estrechado más los lazos entre los pueblos. ¿Qué mensaje se quiere enviar?

 

R.C.: Ya que tocó Unasur, porque a veces se habla a nivel de conceptos y con conocimiento previo, que tal vez la audiencia no la tiene. ¿Cómo es que con la integración podemos protegernos del injusto orden mundial? Uno de los instrumentos, el imperio del capital, es decir, la izquierda siempre se acostumbró a luchar contra el imperialismo. Pero, creemos que el imperialismo en el siglo XXI son bombas, cohetes, misiles, etc. ¡No! el imperialismo ahora son los dólares y todas las estructuras que tiene para someter a nuestros países. Una de esas estructuras son esos centros de arbitraje, donde cualquier transnacional puede llevar a cualquier Estado soberano y siempre, esos centros de arbitraje están en función del capital. ¿Cómo, con integración podemos proteger a nuestros pueblos de esos abusos? El caso de Chevron por ejemplo. Con centros de arbitraje a nivel de Unasur. Entonces usted ve un hecho concreto, un ejemplo concreto de cómo, con la integración, con Unasur podemos tener estructuras más justas. Nadie está en contra de seguridad jurídica para las inversiones. Pero lo que producen esos tratados de protección recíproca de inversiones, no es proteger los derechos del capital sino los abusos del capital sobre los derechos de los pueblos, sociedades, naciones enteras. Ese es un ejemplo claro del imperio del capital, todas estas estructuras internacionales, en nombre de la seguridad jurídica, donde cualquier transnacional, sin ningún requisito previo, sin recurrir a cortes nacionales, puede llevar a un estado soberano a estos centros de arbitraje con árbitros que van y vienen de esas propias transnacionales y están en función de ellas. Sobre el incidente con Evo Morales que fue terrible, mire, yo tengo que ser muy frontal. No creo que nos haya unido más. De hecho esa reunión de Unasur tuvo que ser autoconvocada básicamente. Hubo dos países que se opusieron a esa reunión de emergencia para un hecho tan grave como es el haber puesto en riesgo la vida de un jefe de Estado latinoamericano, sudamericano, e incluso de haber roto normas internacionales, libre uso del espacio aéreo, etc. En Unasur las decisiones se toman por consenso, lo cual yo creo que es una trampa, y para convocar una reunión especial se requería el consenso. Hubo dos países que se opusieron a esa reunión. Entonces, no nos engañemos. Creo que muchos presidentes reaccionamos rápidamente, pero no hubo el consenso que ameritaba la situación y eso refleja algo más profundo, más grave. Es una contraofensiva conservadora en la región. A principios de siglo, parece como que la derecha, los grupos conservadores estuvieron muy confiados. Surgieron gobiernos progresistas. Venezuela, Bolivia, Argentina, Nicaragua, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Chile mismo. Pero esa derecha internacional, esos grupos de poder, esos países hegemónicos no son tontos, se dieron cuenta del cambio de época que está viviendo América Latina y prepararon ya la respuesta a todo aquello. Y tenemos la Alianza del Pacífico, es decir tenemos la imposición de los mismos de siempre, no hay libre comercio, buscar grandes mercados, no grandes sociedades, buscar consumidores, no buscar ciudadanos y, en América Latina, se siente una contraofensiva de esas fuerzas conservadoras.

 

RT: Sr. presidente, aquí es lógico que hablemos un poco de Yasuní, ya que Ecuador quiere explotar sus tierras. ¿Cómo ha conseguido el apoyo de los amazónicos y de los asambleístas? En realidad, es mucho el apoyo que tiene y ha habido mucha polémica en la prensa sobre la explotación de esa zona.

 

R.C.: El Yasuní fue una decisión durísima. Seis años nos llevó. Fue una iniciativa de ruptura donde queríamos que se corresponsabilizaran los contramenores globales, para mantener intacto, más que el parque, porque la intervención del parque Yasuní, el parque Yasuní es un parque nacional, con muy alta biodiversidad de Ecuador, de no extraer ese petróleo que son más de 800 millones de barriles que lanzarían cerca de 400 millones de toneladas de CO2. Y para evitar esa contaminación decíamos: “dejamos en la tierra esto”, lo cual implica miles de millones de sacrificio para el pueblo ecuatoriano, pero corresponsabilícense de al menos la mitad. No se corresponsabilizaron prácticamente con nada. Yo no seguiré sacrificando al pueblo ecuatoriano en el altar de los contaminadores globales y como siempre dijimos, de no reunirse el dinero suficiente, explotaríamos ese petróleo con absoluta responsabilidad ambiental y social. Esa decisión la anuncié al pueblo ecuatoriano. Tenemos el apoyo mayoritario del pueblo ecuatoriano, tenemos mayoría en la Asamblea. Nuestro bloque respaldó totalmente al Gobierno y vamos a empezar a extraer ese crudo, pero, por supuesto, la prensa, ahora es ecologista, a los que nunca les interesó la selva, ahora son ecologistas. Y de esta dura decisión, pero necesaria se valieron ciertos grupos políticos derrotados en las urnas para politizarlo y ver si resucitan de la sepultura en que los puso el pueblo ecuatoriano en las últimas elecciones. Ya estamos acostumbrados a esto, sabemos que contamos con el apoyo del pueblo ecuatoriano, así que, ha sido una decisión dura, pero tenemos que seguir adelante en esta decisión.

 

RT: Sr. Presidente, un tema que queda pendiente y lo hemos mencionado durante la entrevista es el espionaje de EE. UU. Varios países de América Latina han sido espiados como por ejemplo, Brasil, México. Últimamente, hace poco se dio a conocer que pasó lo mismo con Angela Merkel. Sin embargo, me parece que EE. UU. no ha sufrido consecuencias tan graves y que incluso sus socios, como Alemania, todavía siguen detrás de EE. UU. A lo mejor, ¿eso es lo que usted llamó ´imperialismo de dólares´?

 

R.C.: Es una forma de imperialismo, eso está claro. EE. UU. está manejado por las grandes transnacionales. Y hay aberraciones que yo no sé cómo el género humano permite eso. Es el desafío de la humanidad del siglo XXI. Supremacía de los seres humanos sobre el capital. La otra vez leía que uno de los gerentes que más ha ganado en EE. UU. superó los dos mil millones de dólares en un año. Eso significa cerca de seis millones de dólares, porque eran 2200 o algo así, por día. Eso significa que en estos 20 o 30 minutos de nuestra entrevista, ese tipo ganó medio millón de dólares. Es una locura. Entonces, esos países también están dominados por el gran capital. Y le insisto, mientras los frutos del progreso técnico, beneficiaban a todos, así el capital se llevara la parte del león todo el mundo estaría contento. Cuando llegaron las crisis, los recursos son escasos y ahí vienen las tensiones políticas y quizá esto sirva para que se den cuenta los norteamericanos que ellos también están bajo el dominio de ese capital. En todo caso sobre el del espionaje, ¿no?, varias cosas, varias reflexiones. Primero decían al inicio que el espionaje era necesario para combatir el terrorismo. Bueno, no sé si Angela Merkel será terrorista. Yo creo que ha quedado claro que es espionaje para asuntos económicos también, para beneficio de sus transnacionales, etc., lo cual es grave. Imagínese por un instante, si ese espionaje lo hubiera hecho Venezuela, Bolivia, Cuba, Rusia, Ecuador o Argentina, ya seríamos dictadores, criminales llevados a la Corte Internacional de La Haya. Aquí, le aseguro que no va a pasar absolutamente nada, porque lamentablemente todavía la justicia internacional, como el caso Chevron, está por inaugurarse y aún como dice una famosa frase de hace 2000 años: “La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte”. Y Estados Unidos es más fuerte.

 

RT: También ha pasado más de un año desde que Julian Assange se encuentra en la Embajada de Ecuador en Londres. ¿Cómo ve usted la salida de este problema?

 

R.C.: Lo agradecemos profundamente y hemos recibido el apoyo de Rusia y de muchos países y sobre todo de los pueblos, del pueblo inglés, pero… todas las soluciones están en este momento en manos de Gran Bretaña, de Suecia y de Europa. Porque Gran Bretaña, mañana puede conceder el salvoconducto a Assange como debe hacer, como es obligación hacerlo en América Latina, donde se supone que nosotros somos retrasados, ¿no? Suecia puede enviar su fiscal a interrogar a Assange a la Embajada, lo permiten perfectamente las leyes suecas, nadie ha querido impedir, interferir en la justicia sueca. Pero no se entiende por qué no se toman esas medidas. Se le puede incluso interrogar, por eso se requiere en Suecia a Assange vía video-conferencia, pero no se quiere hacer. Mañana se podría resolver este problema si es que hubiera voluntad de Gran Bretaña y Suecia, así que toda la solución está en manos de ellos. Nosotros hemos hecho lo que tenemos que hacer, lo que teníamos que hacer, lo que creíamos justo hacer. No tenemos que pedirle permiso absolutamente a nadie para tomar nuestras decisiones soberanas de acuerdo al Derecho Internacional, de acuerdo a los derechos humanos. El Sr. Assange tiene derecho a pedir asilo, y un Estado soberano como Ecuador, tiene el derecho sin dar explicaciones, insisto, de otorgar asilo a quien bien tuviera. Así hemos actuado y ya toda la solución de este problema, está en manos de Europa y básicamente de Gran Bretaña y Suecia.

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