Nos tratan como a idiotas

Publicado por el 19 marzo, 2014

José Carlos García Fajardo*

Ante las elecciones para el Parlamento Europeo, muchísimos ciudadanos no son conscientes de que los elegidos no van a representar a los estados, que no serán parlamentarios franceses, españoles, alemanes, italianos, etc.,  pero que tomarán asiento por sus adscripciones políticas dentro del arco parlamentario. No importará que sean oriundos de tal o de cual país sino que actuarán como socialistas, como demócratas cristianos, o como liberales, como ecologistas  o como auténticos infiltrados contra la Unión Europea (UE).

Actuarán como ciudadanos de la UE que es como debemos acudir a votar ese día quienes conformamos esa entidad supranacional en busca de sus señas de identidad y del imprescindible poder soberano. Con un auténtico y fuerte gobierno no sometido a los dictados ni intereses de los jefes de estado y con un poder judicial dotado de los medios necesarios para actuar por encima de intereses nacionales, económicos, religiosos, financieros sino al servicio de la justicia, la solidaridad, la libertad y la convivencia en armonía entre todos. Una auténtica koinonía, una comunidad en una tierra y en un medio ambiente del que formamos parte responsable y que no podemos explotar como hasta ahora.

Hoy gracias a la revolución de la información y a la expansión de las comunicaciones es técnicamente posible la relación entre personas, sociedades, culturas, anhelos y logros de los más diversos pueblos y comunidades en tiempo real. No vayamos a apretar el acelerador de un bólido descomunal pero con la minada puesta en el retrovisor. Los políticos nacionales han dejado de tener poder decisorio porque son los intereses financieros, económicos y estratégicos de los grupos de poder quienes se sirven  de los políticos como instrumentos de sus decisiones; cada vez más arbitrarias, más inhumanas y cada vez más catastróficas para el medio ambiente. Basta ya. Tenemos a nuestro alcance la posibilidad de participar en el gobierno de una democracia de ciudadanos educados, libres y responsables. En la Constitución de Atenas al que no participaba en la cosa pública lo denominaban idiotés.

Exijamos que se hagan  públicos los programas de los candidatos de los diversos grupos políticos, que haya debates y transparencia para poder exigirles que cumplan con sus promesas. ¿Alguien recuerda haber recibido en su demarcación la visita de algún parlamentario elegido hace 5 años? ¿Acaso no han sido elegidos parlamentarios gracias a nuestro voto? ¿Ante quienes han rendido cuentas?

En lo militar, dependemos de la OTAN y ésta de lo que decida el gobierno de Estados Unidos sometido al dictado de intereses económico financieros. En medio ambiente, como en educación y formación superior, cada país tira por su lado. No existe una auténtica libertad de circulación de mano de obra, ni de las personas con titulaciones superiores. Con lo fácil que hubiera sido homologar la educación para todos como rige en cada uno de los países de la Unión Europea. Han abolido fronteras que no nos podían proteger de la contaminación, ni de los peligros de catástrofes nucleares, ni del control indiscriminado de las comunicaciones personales.

Internet y la revolución de la información han facilitado las relaciones humanas y comerciales. Pero también han proporcionado un arma de control a los poderes dominantes sobre correos electrónicos, conversaciones telefónicas, transacciones comerciales con el cada vez menos seguro dinero plástico, control de datos personales so pretexto de defendernos. Eso sí, se han montado agencias policiales de datos con acceso de diversos países y cuerpos de inteligencia, para protegernos mejor de los terroristas.

¿Cuándo denunciaremos que los peores terroristas son los que comercian con nuestras vidas, con nuestro sustento, con nuestra salud y con nuestro derecho a una vivienda y a un trabajo digno? Son los responsables de las guerras, del narcotráfico, de la impunidad en los paraísos fiscales, del blanqueo de dinero del crimen organizado, de las estafas inmobiliarias y de la destrucción de nuestras costas y de la contaminación de los mares y de la atmósfera.

No fuimos capaces de atender al grito de los pobres y de los excluidos. Ni hemos invertido en medios suficientes para proporcionar la salud general para todos, ni la educación universal obligatoria y gratuita, ni terminado con el hambre que padecen cuatro quintas partes de la humanidad.

Es demencial que, a un mes del cierre de presentación de candidatos, dirigentes del gobierno sostengan que lo tienen todo bajo control, que ellos conocen su “programa” y que la participación ciudadana es libre; eso es que nos tratan como a idiotas.
(Centro de Colaboraciones Solidarias)

*Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

fajardoccs@solidarios.org.es

Twitter: @CCS_Solidarios

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