Luis Guillermo Solís: la economía de Costa Rica no crece por estar muy vinculada a la de EE.UU.

Publicado por el 9 abril, 2014

SAN JOSÉ El presidente electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, habló en una entrevista exclusiva para el canal RT en español de los objetivos de su mandato; como la lucha contra la corrupción, la desigualdad y la pobreza, además del crecimiento económico. También especificó las prioridades de la política exterior.

 RT: Quisiera empezar con la cuestión de que usted ganó en realidad una batalla preelectoral muy inédita con Johnny Araya, el candidato que desistió continuar la lucha presidencial. Pero también usted ha marcado el hito de ser el primer candidato presidencial que ha logrado cosechar más de un millón de votos, algo que nunca antes nadie había alcanzado. Entonces, ¿qué sabor tiene para usted la victoria en estas circunstancias?

 

LUIS GUILLERMO SOLÍS: Bueno, tiene un sabor muy dulce sin lugar a dudas y estoy muy agradecido por el apoyo de mi pueblo, pero también hay que reconocer que esta campaña fue inédita en dos sentidos: ese es uno, y el segundo que me parece más trascendental, incluso que el electoral, es que esta es la primera vez en los últimos 65 años que gobernará en Costa Rica un partido que no forma parte de los bloques tradicionales de la política local. Y esto me parece que marca el verdadero punto de inflexión en el desarrollo de la política nacional. Eso es lo que podría indicar una variación significativa del rumbo del sistema político si cumplimos con lo que nos hemos comprometido.

 

RT: También usted resaltó la sabiduría del pueblo para escoger entre el cambio y el continuismo de ayer. Pero, ¿no ha habido nada bueno en el desarrollo de la Costa Rica de ayer?, ¿tal vez hay algo que pueda rescatar de ese gobierno saliente?

 

L.S.: Definitivamente hay mucho que preservar de la historia nacional y como todo Gobierno el de la presidenta Chinchilla también tiene puntos positivos. Su lucha contra el crimen violento, por ejemplo, logró reducir significativamente ese flagelo. Las Redes de Cuido que esta administración inicia también son importantes. Pero cosas que yo no quisiera repetir: los índices de corrupción  que son muy altos en el Gobierno de Chinchilla; la incapacidad que ha tenido el Gobierno de reducir la desigualdad y la pobreza que siguen siendo retos pendientes en el estado costarricense y sobre todo una gestión económica que no ha logrado un crecimiento sostenible de buen nivel. La economía costarricense está aumentando, pero no lo hace todo lo que debería. Parece que en esos tres ámbitos: en el crecimiento económico, en la equidad y en el de la transparencia hay mucho por hacer.

 

RT: En cuanto a la política exterior durante el mandato de Laura Chinchilla resultaron perjudicadas las relaciones con la vecina Nicaragua. ¿Cuál va a ser su actitud hacia ese tema durante su mandato?

 

L.S.: Por un lado, salvaguardar los procesos que se encuentran en sede judicial. Usted sabe que tenemos dos demandas interpuestas contra el Gobierno de Managua en la Corte Internacional de Justicia. Costa Rica es un país que obligatoriamente, por carecer de fuerzas armadas, debe depender de las instituciones del derecho internacional. Hemos dicho que en el caso de estas demandas acataremos escrupulosamente lo que la Corte Internacional de Justicia determine y por otro lado creemos que Costa Rica y Nicaragua son países que no tienen causa de divorcio, no pueden irse a otro lado, somos vecinos que tenemos una agenda binacional muy activa: los vínculos humanos, comerciales, ambientales, de seguridad, de salud pública entre Nicaragua y Costa Rica son muy intensos. Auguro por lo tanto la mejor relación posible con Nicaragua que creo redundará positivamente en la inmensa cantidad de costarricenses y nicaragüenses que atraviesan esa frontera. Sin embargo, he tomado la decisión de no invitar personalmente al presidente Ortega a la toma de posesión porque me parece que la posición del presidente Ortega respecto del territorio costarricense es inadmisible. Invadió territorio costarricense y se ha pronunciado en términos que a mí me parecen inaceptables sobre otros puntos del territorio, pero será invitado por la vía formal, diplomática y que le permitiría, si lo desea, venir a Costa Rica como cualquier otro jefe de Estado a la transmisión del mando presidencial el ocho de mayo.

 

RT: Qué le parece si hablamos de los problemas regionales. Uno de los flagelos más grandes es el narcotráfico y también ahora los expertos coinciden en que se impone la solución desde EE.UU. con una militarización de la zona. ¿Cuál será su actitud hacia ese tema?, ¿cómo cree usted que hay que escoger la solución?

 

L.S.: Bueno, sobre el tema de la lucha contra el narcotráfico es evidente que la política de militarización ha sido un fracaso absoluto. Se capturan unos cuantos miles de toneladas por año, pero al mismo tiempo pasan probablemente sin que nos demos cuenta, muchos miles más, entonces no creo que la militarización sea una buena idea y menos en un país que no tiene Ejército, no me parecería compatible una cosa con otra.

Nosotros tenemos un acuerdo de patrullaje conjunto con los EE.UU. que permite la utilización de embarcaciones de los guardacostas norteamericanos en ambos mares y también de aeronaves de guardacostas que utilizan un sistema mixto de verificación por aire y mar para lanchas y otras aeronaves sospechosas de participar en narcotráfico. Ese es un convenio que funciona bien, no vemos porqué debemos alterarlos, aunque últimamente se han presentado tensiones porque los EE.UU. están utilizando naves artilladas de sus Fuerzas Armadas para realizar tareas de patrullaje conjunto, y eso sí es ilegal de acuerdo a la Constitución política de Costa Rica si no pasa, si no cuenta, si no tiene un permiso especial de la Asamblea Legislativa, entonces se han generado algunas tensiones pero en término generales estamos de acuerdo con que es difícil luchar contra las drogas fuera de un marco adecuado de cooperación internacional.

 

RT: También usted se ha posicionado, si hablamos de EE.UU., como opositor al Tratado de Libre Comercio con EE.UU. ¿Cree que no le ha beneficiado bastante a Costa Rica? ¿Qué pasos tomará respecto a ese tema durante su gestión?

 

L.S.: En realidad yo fui un opositor al Tratado de Libre Comercio hace ya siete años. Participé de manera muy activa en contra de ese tratado porque me parecía que perjudicaba a nuestros productores y productoras agropecuarios y a otros sectores de la economía costarricense. Después del año 2007 cuando se produjo el referéndum que autorizó la firma y ratificación del Tratado de Libre Comercio se abrió un espacio ya sobre el cual no teníamos ningún control de negociación de otros acuerdos y hoy Costa Rica tiene más de 12 tratados de libre comercio con China, con la Unión Europea, con México, en el caso de Colombia se está negociando en fin, y por lo tanto es un ‘fait accompli’, no hay aquí ninguna forma de regresar atrás y por lo tanto lo que yo he sugerido es que le tomemos la palabra al excanciller de Brasil, Celso Morin, que actualmente es ministro de Defensa de la presidenta Rousseff, que en su momento dijo que en materia de comercio exterior  los países tenían que ser lo más promiscuos posibles, que el matrimonio monógamo no era bueno en comercio, y por lo tanto creo que Costa Rica debe diversificar tanto como pueda su comercio exterior para que sea menos plausible una crisis por tener un alto componente de su economía comprometido en un tratado con un país que puede ser que no tenga voltaje económico suficiente para garantizar los términos de ese tratado, y es lo que ha ocurrido con el TLC con EE.UU., la economía aquí no crece porque está muy vinculada a la economía de EE.UU. que ha estado en fase recesiva desde hace varios años. De hecho el Tratado de Libre Comercio no nos ha deparado ninguna ventaja entre otras razones porque el mercado principal no está funcionando. Pero si hemos de escoger entre una política local sin tratados y una política local con tratados bien administrados claramente yo me quedo con la segunda y no con  la primera.

 

RT: Su predecesora Laura Chinchilla dijo en una ocasión que no tenía complejo ante EE.UU. como potencia que supuestamente tenía el poder para influenciar en las decisiones de otros estados con menos peso político. ¿Cómo ve el vínculo de Costa Rica y EE.UU.? ¿Habrá un replanteo de enfoques durante su gestión?

 

L.S.: No lo creo, en realidad las relaciones de EE.UU. con Costa Rica son bastante estables. Hay temas ambientales, hay temas de inversión, hay temas comerciales, hay temas de seguridad, pero no creo que se requiera un replanteamiento por el fondo, quizá ajustes en algunos puntos específicos de la agenda, pero en términos generales no veo grandes cambios. Me gustaría ciertamente explorar con mayor profundidad algunos puntos de esa agenda, por ejemplo todo lo que tiene que ver con el Medio Ambiente, es un asunto que me interesa mucho y buscar más diálogo político porque ese es un factor que sí ayuda en la región centroamericana, especialmente en el marco de los debates sobre la integración regional.

 

RT: También si hablamos de la política regional usted es partidario de la participación de Costa Rica en la Alianza del Pacífico, pero también es conocido que usted está interesado en fortificar las relaciones con la CELAC, pero exite una cierta polémica en ese sentido porque algunos gobiernos izquierdistas ven en la Alianza del Pacífico un rival porque creen que es una organización pro norteamericana ¿Cómo piensa hallar un equilibrio de integración?

 

L.S.: En realidad cuando me pronuncié a favor de la Alianza del Pacifico lo hice en un sentido más geopolítico que comercial y no conocía lo suficiente los detalles de esa negociación y debí de haber sido más cuidadoso porque después de haber hecho esa declaración me enteré que había una oposición bastante férrea, bastante cerrada, de los grupos de agroexportadores, industriales incluso que objetaban esa disposición de ese tratado de la cuenca del pacífico, alegando que los plazos para la desgravación arancelaria, que ya existe en los Tratados de Libre Comercio entre todos los miembros porque esa es una condición, todos los miembros tienen que tener tratados de libre comercio entre sí, podía afectarles gravemente. Es decir, que no podía ser que estuviera aprobándose, o a punto de aprobarse, un tratado que no tomara en cuenta la fragilidad, la vulnerabilidad del sector agropecuario, del sector industrial, por ejemplo, frente a los productos y las dinámicas de lo que plantea este tratado.

Entonces, lo que he dicho es que quiero más bien que se me dé más información sobre las condiciones específicas  en lo comercial, en lo migratorio, en lo relativo a los Tratados de Libre Comercio suscritos. Entiendo que quieren hacer un mega tratado o algo por el estilo, y veremos entonces si funciona o no funciona la alianza pero por el momento vería incompatible el CELAC con la Alianza solo y si solo si los términos específicos inhiben a Costa Rica de participar en la Alianza como un país a toda regla.

 

RT: ¿Entonces ve a la CELAC como una buena alternativa?

 

L.S.: No, yo creo que es una muy buena alternativa, me parece que CELAC es el futuro de América Latina, es el camino que América latina pareciera querer desarrollar de manera más directa.

 

RT: Pero también como presidente de la CELAC usted ¿qué podría plantear como solución para esos problemas?   

 

L.S.: Yo creo que Costa Rica podrá establecer grupos de trabajo o podrá empezar a analizar las posibilidades reales de que el colectivo latinoamericano establezca eso como un núcleo duro del trabajo de la CELAC y para ello podríamos utilizar algunas de las experiencias que Costa Rica sostiene o ha sostenido como exitosas en términos por ejemplo de seguridad social o educación pública. Pero claramente es algo que no siempre es posible lograr en el marco de un sistema de integración que es mucho más complejo y por supuesto más todavía cuando no son problemas que están presentes en todos los países sino principalmente en los de menor desarrollo relativo, lo cual vuelve más complicado todavía la gestión de los recursos con ese propósito.

 

RT: Y también en los últimos años ha venido avanzando y fortaleciendo sus vínculos con Rusia ¿Su gobierno buscará desarrollar y fortificar esos vínculos con la parte rusa? ¿En qué se enfocará?

 

L.S.: Mire, me tocó la suerte de iniciar esos contactos cuando fui director general de política exterior y se invitó por primera vez al señor Primakov a Centroamérica, y tuve también la posibilidad de estar cerca del diálogo con el canciller Lavrov. Entonces conozco bien la dinámica, y me parece que al igual que con otros países del mundo la relación de Centroamérica con Rusia puede resultar muy provechosa al menos en el diálogo político y quizás en otras dimensiones que tienen que ver más bien con la distancia tan grande que existe entre Centroamérica y su país.

Entiendo que tendré la posibilidad de asistir a un encuentro del BRICS con la CELAC para la fundación del foro de cancilleres de la CELAC en el mes de julio en Recife, en Brasil, y que ahí, si llegara y pudiera llegar el presidente Putin, sería una gran noticia para avanzar también con él en este diálogo y si fuera posible tener una cita bilateral con él porque sí me parece importante que Centroamérica tenga la mayor posibilidad de diálogo político con los principales actores del sistema internacional y la Federación de Rusia es por supuesto uno de ellos.

 

RT: Usted dijo una vez que su modelo de país es Finlandia, entonces ¿qué aspectos de la vida podrían ser implementados en Costa Rica?

 

L.S.: Primero, el valor absoluto de la educación pública como un instrumento fundamental de desarrollo, la experiencia costarricense desde el siglo XIX ha sido el de contar con una educación pública financiada y costeada por el Estado y obligatoria hasta el noveno año, es decir, hasta el tercer año de secundaria y esto le ha dado a Costa Rica una gran fuerza, digamos como modelo, porque esto plantea un tema de ascenso social. La educación es como un trampolín que permite a las personas salir de una situación de pobreza a una de mayor prosperidad. Entonces, el modelo finlandés tiene un fuerte componente educativo, tiene un fuerte componente de planificación a largo plazo que a mí me parece fundamental, son acuerdos que se toman pensando no en un partido, sino en el país, a medio y largo plazo. Esta combinación que hacen en Finlandia entre los recursos naturales y el desarrollo, que esa es otra cosa que a mí me parece fundamental. Nosotros no deberíamos reducir sino complementar los beneficios de desarrollo con la utilización del ambiente, por ejemplo. Por lo menos en esos tres ámbitos me parece que Finlandia podría ser un magnífico modelo para Costa Rica. La equidad permite que en el caso de Finlandia el quintil más alto de ingresos y el quintil más bajo esté separado 7 veces en lugar de las 25 veces que está separado en Costa Rica. Eso me parece ejemplar.

 

La versión completa de la entrevista

FacebookTwitterGoogle+Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.