Para desmantelar el imperio estadounidense

Publicado por el 4 Abril, 2014

Manuel E. Yepe

“Aunque yo, un norteamericano, deteste decirlo, la actual política exterior de Estados Unidos es agresiva, temeraria, beligerante y entrometida. Aprueba la desestabilización y el  derrocamiento de gobiernos, el asesinato de líderes, la destrucción de industrias e infraestructuras, el respaldo a golpes de estado militares, escuadrones de la muerte, el tráfico de drogas y el imperialismo, bajo disfraz de humanitarismo. Respalda a gobiernos corruptos y tiránicos, e impone sanciones y embargos brutales que traen como consecuencia la desavenencia, el conflicto, el terrorismo y el odio hacia Estados Unidos”.
Así lo reconoce  Laurence M. Vance, investigador y escritor de orientación evangélica, director del Instituto Francis Wayland de Alabama y asociado al Instituto Ludwig Von Mises de  académicos  austriacos en su libro titulado “La Guerra, el Imperio y los Militares: Ensayos sobre las insensateces de la Guerra y la Política Exterior de los Estados Unidos”.
Vance destaca que las revelaciones de WikiLeaks han arrojado luz sobre la naturaleza tenebrosa de la política exterior de Estados Unidos y el “severo tratamiento de Washington hacia sus oponentes y aliados por igual”.
Para dar solución a tan graves anomalías en la política exterior de su país, el autor propone implementar cuatro puntos de vista: 1) los de los padres fundadores de la nación, 2) el castrense, 3) el congresional y 4) el libertario. Es decir, desarrollar una  política exterior jeffersoniana;  adoptar la enmienda para la paz del Mayor General Smedley Butler; acatar las recomendaciones de  Ron Paul, y todo esto hacerlo dentro del marco libertario del filósofo Murray Rothbard.
Thomas Jefferson, primer Secretario de Estado y tercer Presidente de Estados Unidos, (aunque propugnó la anexión de Cuba) abogó, según Vance, por una política exterior de paz, comercio y honesta amistad con todas las naciones, basada en los principios de que 1) ninguna nación tiene derecho a emitir juicios sobre otra; 2) ningún país debe inmiscuirse en los asuntos internos de otro; 3) se favorezca el libre comercio con todas las naciones, y 4) como nación neutral, EEUU observe, en todo lo relacionado con la guerra, una imparcialidad concreta respecto a las partes en pugna.
El Mayor General Smedley Butler, autor del conocido libro “La Guerra es un Fraude”, fue quien promovió una ‘Enmienda para la Paz’ llamada a garantizar a las mujeres norteamericanas de que sus seres amados nunca serían enviados al extranjero para morir innecesariamente en guerras europeas, asiáticas o africanas que no son de la incumbencia de Estados Unidos.
Butler planteó prohibir la movilización de miembros de las fuerzas armadas terrestres fuera de los límites continentales de Estados Unidos y la zona del Canal de Panamá; prohibir a navíos de la Marina de Estados Unidos o de las otras ramas de las fuerzas armadas navegar en aguas a más de 500 millas de las costas propias; prohibir a las aeronaves del ejército, marina y el  cuerpo de Marines volar a más de setecientos cincuenta millas de las costas de Estados Unidos.
Varios meses antes de la invasión de Irak, el congresista republicano Ron Paul, según Vance la única voz jeffersoniana en el Congreso,  delineó como elementos para una política exterior de paz prescindir de intromisiones en los asuntos internos de otros países sin importar los muchos intereses particulares que así lo demanden y evitar alianzas complejas en la ONU, el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio.
La política exterior por la que aboga Paul rechaza el uso de la violencia contra otros, a menos que uno sea atacado y propugna la autodeterminación, la autodefensa y evitar la  confrontación aun cuando se disienta con la forma en que otros países resuelven sus asuntos.
Significa -plantea Paul- que debemos preocuparnos de nuestros propios asuntos y no debemos dejarnos influenciar por quienes pretendan manipular al país para que se involucre en conflictos en los que no tiene nada que ver ni se relacionan con la seguridad nacional.

La referencia al filósofo político y teórico libertario Murray Rothbard obedece a que éste plantea que Estados Unidos debía retirarse al interior de sus fronteras y mantener una política global de aislamiento político y neutralidad, retirar sus tropas de todas partes, desmantelar sus bases y extinguir la CIA.
También -sostiene Vance- debe darse por concluida toda ayuda exterior, que no es más que una artimaña para imponer a los contribuyentes norteamericanos el subsidio a los gobiernos extranjeros que se someten a Washington con el pretexto de  “ayudar a los hambrientos del mundo”.

Es tiempo ya de que el policía del mundo, el espía universal, el guardia de la seguridad global y promotor a la democracia por la fuerza de las armas, anuncie su jubilación.
Abril 2 de 2014.

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